Queridos compañeros y amigos:

Hace ya 2 años que tomé la decisión de presentarme a la presidencia de nuestra Sociedad. Lo asumí como un reto ilusionante y a la vez motivador, para poder participar de forma directa en la progresión y mejora de nuestra especialidad; aunque también he de decir que con cierto vértigo.

Asumo también la responsabilidad para darle continuidad al recambio generacional que se nos pedía, intentando estar a la altura de mis antecesores, muchos de ellos fundadores de la Sociedad.

Todos sabemos que la Reumatología es una especialidad rica en conocimientos pero pobre en recursos y ese es un aspecto importante a abordar. Nuestra formación nos permite manejar enfermedades inflamatorias, sistémicas y también patología de partes blandas, por lo que, sin dejarme llevar por la pasión, creo que es una de las Especialidades más completas. Esta percepción nuestra no concuerda con la percepción social ni de la Administración, que, o nos consideran superespecialistas y en el peor de los casos “traumatólogos” no quirúrgicos, percepción que me esforzaré en cambiar.

Exponeros también, que otro objetivo imprescindible es fomentar y mejorar la formación de nuestros residentes, futuro de nuestra especialidad, integrándolos de forma activa en nuestra Sociedad y favoreciendo la interrelación entre ellos, para que empiecen a considerar esta como su casa.

Seguiremos fomentando la investigación, aspecto fundamental para el crecimiento como especialidad, facilitando ayudas económicas a proyectos y dando soporte multicéntrico a los mismos a través de la RAIER.

Tampoco nos podemos olvidar de nuestros pacientes, sin los que nada de esto tendría sentido, con los que estableceremos relaciones estrechas a través de las asociaciones de pacientes, para evaluar de primera mano que esperan de nosotros.
Por último y no menos importante, las relaciones con la Administración, punto fundamental para el desarrollo amplío de nuestra especialidad, para poder atender de forma adecuada a los pacientes reumáticos, independientemente de su zona geográfica, homogeneizando los recursos humanos y materiales con el fin de conseguir equidad en la asistencia, así como para posicionar nuestra Especialidad al nivel que se merece en relación a otras especialidades que tratan patología musculoesquelética.

Sin más, espero vuestra participación activa, desde los más jóvenes a los jubilados, pues creo firmemente que el éxito está en la combinación de la energía de la juventud y la serenidad de la experiencia.

Dolores Mendoza
Presidenta de la Sociedad Andaluza de Reumatología