Autor o autores

Mendoza Mendoza D, Fernández Delgado C, Riesco M.

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soanre@soanre.es

Centro

Unidad de Reumatología. Servicio de Medicina Interna. Hospital Juan Ramón Jiméne

Tema

Publicacion

Objetivos

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Pacientes y Metodo

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Resultados

INTRODUCCIÓN: El dolor inguinal es un motivo de consulta habitual en
Reumatología que requiere una anamnesis y exploración detallada. A
continuación presentamos una causa excepcional de dolor inguinal.
CASO CLÍNICO: Mujer de 69 años de edad con AP de HTA, espondiloartrosis
lumbar con listesis L5-S1, intervenida de Ca de endometrio con tratamiento
radiotérapico posterior hace 2 años y fractura patológica de ramas isquio e
iliopubianas izquierdas hace un año, que consulta por dolor inguinal dcho de
1 mes de evolución, intenso e incapacitante, irradiado a miembro inferior
derecho, sin clara distribución radicular y de características mecánicas. No
refería fiebre ni síntomas constitucionales. A la exploración no presentaba
dolor ni limitación en caderas ni columna lumbar siendo el Lasègue negativo.
Sí presentaba dolor con las maniobras de exploración de la articulación
sacroiliaca derecha.
ESTUDIOS COMPLEMENTARIOS: Hemograma y VSG fueron normales,
Bioquímica y PCR también normales, así como proteinograma e
inmunoglobulinas . La radiología simple de pelvis y caderas mostró callo de
fractura de las ramas isquio e iliopubianas izquierdas y solución de
continuidad de la rama isquiopubiana derecha con imagen radiolucente entre
los bordes de la fractura, y fractura lineal de la rama iliopubiana derecha.
Dados los antecedentes de neoplasia de la paciente y la imagen radiológica,
nos planteamos la posibilidad de que se tratara de una fractura patológica
por una metástasis. Realizamos un estudio gammagráfico de extensión, que
sólo mostró captación en las ramas isquio e iliopubianas derechas y
captación femorotibial compatible con proceso de degenerativo.

Conclusiones

En el diagnóstico diferencial del dolor inguinal mecánico en Reumatología se
encuentran las fracturas de las ramas pélvicas. Habitualmente las fracturas
patológicas de pelvis aparecen en pacientes con osteoporosis, suelen se
lineales y afectan a una rama pélvica. En nuestro caso, la paciente
presentaba una fractura consolidada de las dos ramas púbicas izquierdas y
una fractura reciente simétrica derecha. Por el tipo de fractura, no lineal y
los antecedentes de neoplasia, nos planteamos la posibilidad de que fuera de naturaleza metastásica. La gammagrafía ósea no demostró otro foco de
captación.
Al revisar la literatura encontramos que la frecuencia de fracturas por
insuficiencia pélvica tras Radioterapia, oscila entre 1,7 y 17 % según las
series. La mayoría son sintomáticas y debutan como dolor inguinal. El
tiempo de aparición desde el tratamiento radioterápico, según las series,
está entre 7 y 46 meses y el tiempo de resolución con tratamiento
conservador fue de entre 5 y 28 meses .En todas las series se observó
relación con dosis altas de radiación y en la mayoría de la bibliografía
revisada se destaca la importancia del diagnóstico diferencial con la
metástasis óseas porque supondrían un tratamiento radioterápico adicional,
dificultando la consolidación de la fractura.
Por el tipo de fractura, la evolución de la fractura contralateral y los escasos
datos indirectos (reactantes de fase aguda) de metástasis se diagnosticó de
fractura por insuficiencia tras radioterapia pélvica. Se manejó de manera
conservadora con analgesia y reposo relativo con mejoría clínica y buena
evolución radiográfica seis meses después.